Capacitación técnica sobre hormigón elaborado se realizará este viernes en Bariloche
La construcción moderna transformó por completo el uso del hormigón, que ya no es solamente cemento, arena, piedra y agua. La incorporación de tecnología química, nuevos sistemas de refuerzo y procesos cada vez más complejos permite adaptarse a climas extremos, mejorar tiempos de obra y garantizar durabilidad. En Bariloche, donde el frío, las heladas y las dificultades logísticas imponen desafíos particulares, esa transformación se volvió especialmente visible.
Este viernes se realizará una capacitación técnica que reunirá a profesionales, constructoras y empresas vinculadas al hormigón elaborado para debatir sobre innovación y los problemas del sector. La actividad estará encabezada por el ingeniero Maximiliano Segerer y es organizada por Canteras Ñire junto a especialistas de Control y Desarrollo de Hormigones (CDH). Néstor Drackler, referente de Canteras Ñire, explicó que la propuesta apunta a compartir experiencias concretas de obra y discutir cómo evolucionó el sector en los últimos años.
"El hormigón cambió totalmente con todo lo que es químico y aditivo", resumió Drackler. La transformación incluye fluidificantes, retardadores, acelerantes y productos anticongelantes que permiten seguir trabajando incluso en condiciones climáticas adversas. En ciudades donde las bajas temperaturas condicionan gran parte de la actividad de la construcción, esos avances dejaron de ser complementarios para convertirse en una necesidad operativa. Actualmente uno de los temas centrales es el "hormigonado en tiempo frío", una técnica que requiere controles específicos tanto en planta como durante el traslado y colocación del material en obra.
La experiencia patagónica se nutre de intercambios con otras regiones extremas del país. "Tenemos gente que viene de Ushuaia y también del norte. En algunos lugares calientan el agua; en otros usan hielo para enfriar. Compartimos experiencias de cada zona", señaló Drackler. Además de los aditivos químicos, el sector comenzó a incorporar macrofibras y microfibras que permiten reemplazar parcialmente estructuras tradicionales de hierro y mallas metálicas, especialmente en pisos industriales y obras medianas.
Sin embargo, las empresas locales enfrentan un problema estructural que atraviesa desde hace años a Bariloche: la falta de áridos y las dificultades para sostener canteras cercanas a la ciudad. "El problema sigue. Cada vez nos vemos obligados a ir más lejos", reconoció Drackler. Actualmente, algunas empresas deben trasladar material desde zonas cercanas a Comallo, a unos 100 kilómetros, mientras otras recurren a proveedores de El Bolsón. Esta situación impacta directamente en los costos logísticos y en la planificación de las obras.
Pese a este escenario, desde la actividad aseguran que Bariloche mantiene un nivel de movimiento superior al de otras regiones del país. "Podemos considerar que estamos como en una burbuja. Hay actividad", sostuvo Drackler al comparar la realidad local con la paralización que afecta a otras ciudades argentinas. La capacitación se realizará este viernes 15 de mayo en el salón Tehuelche del Hotel Inacayal, comenzará a las 16:30 con inicio de la charla técnica a las 17:30, y abordará temas como medición y control del hormigón, fórmulas y dosificaciones, uso de aditivos, mejora de procesos y recomendaciones técnicas aplicadas a obra.
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