Fotógrafo mexicano denuncia robo de equipo valuado en 6.500 dólares y expulsión del complejo donde se alojaba
Javier Alvarado, fotógrafo mexicano que se encontraba visitando Bariloche, denunció haber sido víctima del robo de su equipo fotográfico profesional valuado en 6.500 dólares estadounidenses en el complejo donde se encontraba alojado. El caso se agrava porque según relató el damnificado, cuando expuso lo ocurrido ante la administración del establecimiento, fue expulsado del lugar bajo amenazas.
El fotógrafo, que asegura contar with pruebas que respaldan su relato, conversó con el programa Bitácora de Radio Seis y brindó detalles de lo ocurrido. Según contó, llegó a Bariloche hace una semana con un acuerdo para tomar fotografías del inmueble y realizar una colaboración a cambio de noches de hospedaje. "Es una situación muy complicada, sobre todo siendo extranjero y estando uno lejos de su país", subrayó Alvarado.
El robo ocurrió en la segunda noche de su estadía. "Yo salgo del apartamento a las 9 de la noche más o menos, salí al supermercado 40 minutos nada más y cuando regreso veo que una de las puertas que daba al jardín y a la playa forzada y mis pertenencias ya no estaban", explicó. Entre los elementos robados se encuentran cámaras, un dron, una computadora, un reloj, lentes e incluso su maleta de ropa. La administración llamó a la policía una vez denunciado lo ocurrido, tomaron los datos de Alvarado y revisaron las áreas alrededor de la propiedad, encontrando la maleta con algo de ropa, pero el equipo fotográfico más valioso había desaparecido.
Una de las mochilas donde estaba el equipo tenía un localizador que indicaba una ubicación a 5 o 7 minutos del lugar, pero según relató el fotógrafo, la policía le dijo que no podía ingresar a esa propiedad privada sin una orden judicial para autorizar el allanamiento. Todo el proceso duró prácticamente dos días "estar plantado en el Ministerio Público, presionando a las autoridades, al fiscal e incluso intervino el consulado de México". "Obviamente en esos dos días, pues tristemente los objetos ya los habían movido del lugar. Prácticamente, cuando hicieron el allanamiento, ya no había nada en esa propiedad", se lamentó.
El caso se complica aún más porque Alvarado encontró información sobre otros robos exactamente iguales ocurridos en el mismo lugar. "Se habían forzado la puerta de la misma manera, obviamente el lugar no había reforzado la seguridad, las cámaras de seguridad no apuntaban a los lugares correctos, entonces no sirvió de nada como evidencia ante la policía. Ya había denuncias de hacía 2 años al lugar hechas por otras personas", contó. Cuando levantó la denuncia contra el establecimiento por falta de seguridad y negligencia, "prácticamente me expulsaron del lugar con amenazas de que si no salía iban a hablar a la policía". Según él, le dijeron textualmente que no había sido "empático con ellos".
El fotógrafo debió regresar a Buenos Aires donde pudo hospedarse con un familiar y asegura que consiguió, con el apoyo del consulado mexicano y de la fiscalía, que los procesos judiciales puedan ser continuados de forma online. Manifestó que lo que quiere es que sus pertenencias aparezcan y que el establecimiento se haga responsable de lo ocurrido. Los elementos robados incluyen una cámara Sony modelo A6700, dos lentes Sony y Sigma, un dron DJI modelo Mini 4 Pro con varias baterías y control remoto, una MacBook color gris con el nombre del dueño, y un reloj Apple Watch color negro.
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