En Bariloche no hubo documento único para el Día de la Memoria: el Frente de Izquierda se diferenció
Aunque se había adelantado que se había conseguido, a partir del impulso de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), unificar criterios para emitir un documento de unidad, durante el acto central por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia que se desarrolló en el Centro Cívico de Bariloche, integrantes del Frente de Izquierda optaron por expresar su voz de un modo diferenciado.
En la plaza emblema de la ciudad, cuando llegó la hora de los discursos, la cantidad enorme de gente convocada en un primer momento iba mermando. Mientras transcurría la lectura del primer documento, que aglutinó a diversas agrupaciones barilochenses, hubo personas que comenzaron a irse. Por un lado, debe tenerse en cuenta el frío reinante, pero también la extensión del texto que resultó reiterativo en mencionar varias veces las mismas temáticas. Para el momento en que los representantes de parte de la izquierda local subieron al escenario, sólo permanecía en la plaza un puñado de gente.
El documento central, impulsado por la APDH con acompañamiento mayoritario de grupos sociales y políticos, comenzó calificando a la dictadura como "cívico militar", resaltando el apoyo con el que contó de "la jerarquía eclesiástica y empresarial". "El golpe militar en Argentina no fue un hecho aislado en el mundo. Se daban grandes luchas. En el seno de Estados Unidos había grandes movilizaciones para retirarse de Vietnam y en el campo de batalla sufrían graves derrotas", dijeron, continuando con el "reclamo de los países coloniales en África" por la independencia, así como de las luchas que se producían "en Chile, Argentina y Perú".
Los oradores explicaron que "Estados Unidos comienza a elaborar la Doctrina de la Seguridad Nacional y hace la Escuela de las Américas en Panamá. Allí adoctrinaban militares de nuestra región en métodos de contrainsurgencia, de cómo organizar golpes de Estado y de coordinar represiones y escuadrones de la muerte". También se evocó el Plan Cóndor, donde, con el respaldo estadounidense, se coordinaron "ocho dictaduras de los trece países latinoamericanos para intercambio de información, tareas de represión y aniquilamiento".
Una y otra vez, durante la lectura del documento, se apuntó a la cifra de treinta mil desaparecidos, contrarrestando las versiones que hablan de cifras menores. En ese sentido, calificaron de "negacionismo" la actitud del presidente Javier Milei, la vicepresidenta Victoria Villarruel, y La Libertad Avanza en general. "Fue y es genocidio", afirmaron.
En concordancia con una jornada que tuvo un tono mapuche relevante, desde la cobertura del monumento a Julio Argentino Roca con un kultrún gigante hasta la ubicación de las banderas indígenas entre los primeros lugares durante la marcha, se refirieron a "un Nunca más que atraviesa la historia, porque el negacionismo también niega el primer genocidio que vivió este territorio en 1878, la mal llamada Campaña al desierto, donde se implementó el terrorismo de Estado arrasando comunidades, quemando territorios, tomando esclavos para la industria y las fuerzas armadas, robando niñeces para repartirlas como servidumbre a familias ricas de la Sociedad Rural".
Afirmaron que "El Estado argentino creó campos de concentración, centros de tortura y detención como Valcheta, la Isla Martín García, el Museo de la Plata y muchos más. Asesinó y sepultó en incontables fosas comunes que aún hoy nunca nadie investigó. Además, perpetró el genocidio cultural en complicidad con la Iglesia católica, borrando nombres y apellidos ancestrales, prohibiendo el mapuzungun y la espiritualidad a fuerza de tortura o muerte". De esa forma, cuestionaron: "¿Dónde están los desaparecidos por la Campaña al desierto? Sin duda, es una deuda pendiente con los pueblos originarios preexistentes".
Volviendo a la actualidad política, expusieron: "Repudiamos la feroz y planificada provocación represiva, con métodos que amenazan las más elementales libertades democráticas y tienen el objetivo de imponer un régimen más autoritario. La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de la Nación, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentó contra su vida, merece nuestra preocupación y repudio, así como el caso de Milagro Sala. ¡No queremos ningún detenido político más! No queremos más procesados por luchar, como los compañeros de la reciente protesta contra la reforma laboral".
"Cincuenta años después del golpe, los dueños del país ven cumplido con Milei parte del sueño de Martínez de Hoz, con la aprobación de la nefasta reforma laboral esclavista que viola la Constitución y toda norma y derecho internacional", manifestaron. Asimismo, cargaron contra quienes brindaron los votos necesarios para aprobar "la baja de la edad de punibilidad, la media sanción de la reforma de la Ley de Glaciares y las leyes represivas que exigió Patricia Bullrich". También advirtieron sobre la posibilidad del avance del Gobierno en indultos a genocidas y apuntaron contra el Fondo Monetario Internacional: "¡Las estafas no se pagan!", proclamaron.
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