Autorizan prisión domiciliaria para el presunto líder de la secta rusa investigada en Bariloche
La investigación por la denominada secta rusa en Bariloche registró una nueva resolución judicial tras la decisión del juez federal de garantías Gustavo Zapata de autorizar el traslado de Konstantin Rudnev a prisión domiciliaria. El ciudadano ruso, detenido e investigado como presunto líder de una organización vinculada a la trata de personas, fue autorizado a cumplir su detención en una vivienda de San Vicente, provincia de Buenos Aires.
La resolución judicial fue tomada luego de un hábeas corpus presentado por la defensa ante la demora en concretar el traslado. La decisión no implica el cese de la detención de Rudnev, sino únicamente un cambio en la modalidad de cumplimiento: dejará la cárcel federal de Rawson, en Chubut, para quedar bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica, garantes, prohibición de contacto con la presunta víctima y una caución real de 30 millones de pesos, ya depositada.
El Ministerio Público Fiscal de Bariloche manifestó fuertes objeciones a esta medida, insistiendo en que persisten riesgos procesales. La Fiscalía cuestionó específicamente el domicilio elegido por su ubicación rural y de difícil acceso, advirtió sobre la convivencia con una mujer considerada vulnerable y sostuvo que la caución fijada resultaba insuficiente frente a la gravedad de los hechos investigados. También destacó antecedentes sensibles del imputado: una condena previa en Rusia por delitos sexuales y narcotráfico, y las circunstancias de su detención en el aeropuerto de Bariloche, cuando intentaba salir del país y se autolesionó.
A pesar de las objeciones fiscales, el Colegio de Jueces de Revisión del Distrito General Roca rechazó el recurso extraordinario presentado por la Fiscalía. Los magistrados consideraron que la decisión cuestionada no era definitiva ni generaba un perjuicio irreparable para el proceso, manteniendo que la causa sigue abierta, la detención continúa vigente y solo se modifica el lugar donde se cumple.
El expediente se originó tras una alerta médica en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche, donde una joven rusa de 22 años dio a luz y denunció situaciones irregulares. A partir de ese episodio, la investigación avanzó sobre la posible existencia de una red de captación y explotación de personas vinculada al grupo encabezado por Rudnev. La defensa, encabezada por Martín Sarubbi, sostiene una posición contraria y afirma que la presunta víctima negó haber sido captada o explotada, argumentando que no existen pruebas suficientes para sostener la acusación.
La resolución plantea una doble controversia: por un lado, la cuestión judicial sobre si la prisión domiciliaria garantiza o no el avance del proceso, y por el otro, el aspecto político-institucional sobre cómo administra la Justicia una causa de alto impacto público. La investigación, que nació en Bariloche con acusaciones graves y antecedentes internacionales, ahora tendrá a su principal imputado detenido a más de 1.500 kilómetros de la ciudad donde se inició el expediente.
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