Barilochejueves, 1 de octubre de 2026
Locales

A 15 años de la erupción del Puyehue: cuando Bariloche se sumió en la oscuridad a plena tarde

Se cumplen 15 años de la erupción del Puyehue-Cordón Caulle que sumió a Bariloche en la oscuridad a las 4 de la tarde del 4 de junio de 2011.

Por Redacción Bariloche Diario··3 min de lectura
Compartir:WhatsAppFacebookX (Twitter)
A 15 años de la erupción del Puyehue: cuando Bariloche se sumió en la oscuridad a plena tarde

Eran las cuatro de la tarde del 4 de junio de 2011 cuando Bariloche encendió las luces de la calle en pleno día. No había tormenta, no llovía, no había eclipse, pero la ciudad quedó sumergida en una oscuridad extraña, casi sobrenatural. El viento arrastraba una nube negra que avanzaba desde la cordillera y que, en cuestión de minutos, convirtió una tarde de otoño en una escena de madrugada.

Hasta poco después de las tres de la tarde nada hacía presagiar lo que estaba por ocurrir. Del otro lado de la cordillera, en territorio chileno, una secuencia de cientos de movimientos sísmicos venía anticipando una reactivación volcánica que pocos imaginaban de semejante magnitud. A las 15.15 comenzó la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle, que despertó después de medio siglo de silencio. En cuestión de horas, una columna de cenizas, gases y material piroclástico se elevó más de 14 kilómetros sobre el nivel del mar, expulsando cerca de cien millones de toneladas de ceniza, arena y piedra pómez.

Juan Cid, trabajador del cerro Catedral, recuerda que la transformación fue casi instantánea: "Eran las cuatro de la tarde y nos quedamos sin visibilidad. De repente apareció una especie de garra negra sobre nosotros. Todo se oscureció. Empezaron a caer cenizas sobre la ropa y tuvimos que evacuar a la gente sin saber exactamente qué estaba pasando". La expresión "garra negra" se repetiría en numerosos relatos de vecinos que describían la sensación de estar viendo acercarse una tormenta imposible. Muchos recuerdan el sonido particular de aquella tarde, porque parecía llover aunque ninguna gota tocaba el suelo.

La magnitud del fenómeno superó rápidamente las fronteras de la Patagonia. La nube volcánica atravesó el Atlántico, alteró operaciones aéreas en Sudamérica, llegó hasta Australia y Nueva Zelanda y terminó dando la vuelta al mundo. Dos semanas después, las partículas emitidas por el Puyehue-Cordón Caulle habían regresado al hemisferio sur desde el oeste, completando una circunferencia planetaria que asombró incluso a los especialistas. Para el vulcanólogo Gustavo Villarosa, los estudios posteriores permitieron dimensionar la excepcionalidad del episodio, concluyendo que se trató de la erupción más importante registrada en el sistema Caulle durante los últimos diez mil años.

Pero la verdadera dimensión del desastre no se midió en kilómetros de altura ni en toneladas de ceniza, sino en aeropuertos cerrados, hoteles vacíos y rutas cubiertas de arena volcánica. El aeropuerto internacional de Bariloche permaneció cerrado durante meses, el paso Cardenal Samoré interrumpió su funcionamiento y la actividad turística ingresó en una crisis inesperada justo cuando se acercaba la temporada invernal. Las cenizas afectaron sistemas de agua potable, instalaciones eléctricas, motores de vehículos y establecimientos productivos, mientras que la ganadería de la Región Sur sufrió pérdidas severas.

Cuando la nube se disipó, apareció otra imagen que también quedó grabada en la memoria regional: la de miles de vecinos trabajando juntos. Hubo cuadrillas improvisadas, cadenas humanas, palas compartidas y jornadas enteras dedicadas a retirar toneladas de ceniza acumulada sobre calles, techos y veredas. La solidaridad se convirtió en una de las respuestas más visibles frente a una crisis que parecía imposible de dimensionar.

Quince años después, Bariloche volvió a llenarse de turistas, los vuelos despegan y aterrizan con normalidad, y las postales recuperaron sus colores. Pero quienes vivieron aquella tarde conservan una imagen imposible de olvidar: la de los faroles encendidos a las cuatro de la tarde, la de una lluvia que caía sin mojar, y la certeza de que bajo la aparente tranquilidad de los Andes, la naturaleza conserva una fuerza capaz de alterar para siempre la historia de una región.

Notas relacionadas

Mamografías gratuitas y sin orden médica en el Hospital Ramón Carrillo durante octubre
Locales

Mamografías gratuitas y sin orden médica en el Hospital Ramón Carrillo durante octubre

Mujeres de 50 a 69 años podrán hacerse mamografías gratuitas sin orden médica en el Hospital Ramón Carrillo y otros 11 hospitales de Río Negro.

Asociación de recuperación de adicciones se presenta este jueves en Bariloche
Locales

Asociación de recuperación de adicciones se presenta este jueves en Bariloche

Renacer Entre los Muros realizará una jornada informativa este jueves a las 17 en el Centro de Capacitación Profesional Municipal.

Hormigonaron el camino de acceso a los corrales del futuro Ecoparque de Llao Llao
Locales

Hormigonaron el camino de acceso a los corrales del futuro Ecoparque de Llao Llao

Colocaron 9,5 metros cúbicos de hormigón en un tramo de 18 metros del camino que permitirá el acceso de vehículos y tráilers al sector de corrales.

Desde octubre habrá secuestros de motos con escapes modificados en Bariloche
Locales

Desde octubre habrá secuestros de motos con escapes modificados en Bariloche

Seguridad Ciudadana incorpora cuatro motos con sirenas para secuestrar vehículos con escapes modificados desde octubre.

Comentarios

Ingresá para dejar tu comentario.

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero!